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Tras larga espera, Obama estableció la lucha contra el cambio climático


 

Cinco años después de ser elegido presidente y seis meses después de ganar un segundo periodo, el presidente Obama brindó su primer discurso dedicado únicamente al cambio climático y anunció varias acciones por parte del Ejecutivo para empezar a desintoxicar a los Estados Unidos de los combustibles fósiles. Hoy en la Universidad de Georgetown, Obama manifestó que su administración ampliará los proyectos de energía renovable por territorios federales, incrementará los estándares de eficiencia de la energía en electrodomésticos, y lo más importante, limitará la contaminación del carbono proveniente tanto de las centrales eléctricas existentes como de las nuevas, las cuales representan cerca del 40 por ciento de las emisiones de los Estados Unidos. Asimismo, Obama mencionó que Estados Unidos liderará los esfuerzos globales por combatir el cambio climático, el cual está incrementando los niveles del mar cada vez más, derritiendo los glaciares y las banquisas, exacerbando incendios, poniendo en peligro a las especies y agravando el clima extremo en todo el mundo. 

El presidente a los estudiantes de Georgetown: “Me rehúso a condenar a su generación y a futuras generaciones por un planeta que está lejos de arreglarse.” Sin embargo, dado el estancamiento generalizado en el Congreso, Obama ha tenido que recurrir a acciones ejecutivas a través de la EPA, la cual recientemente el tribunal supremo dictaminó que tiene la jurisdicción para regular el carbono. 

“Voy a ordenar que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) ponga fin a los desechos interminables por la contaminación de carbono que provienen de nuestras plantas de energía,” afirmó el presidente. 

Los planes y el discurso de Obama, los cuales eran largamente esperados, se produjeron cinco años después de que el senado norteamericano no lograra aprobar la legislación de los límites máximos e intercambio de los derechos de emisión. Después del fallo congresal, el cambio climático pasó, en gran medida, a un segundo plano para el gobierno hasta la reelección de Obama en noviembre pasado. Para sorpresa de muchos, Obama hizo del cambio climático el foco de atención de su segundo discurso de investidura y del estado de la nación, prometiendo tomar cartas en este asunto, el cual fue prácticamente ignorado por sus predecesores, si el Congreso no lo hace. 

El día de hoy Obama afirmó que el noventa y siete por ciento de los científicos, incluidos por cierto, aquellos que inicialmente pusieron en duda la información, ahora han admitido que nuestro planeta se está calentando y que las actividades del hombre están contribuyendo a esta situación; citando para ello un estudio reciente el cual confirmó, una vez más, que la gran mayoría de climatólogos acepta la ciencia climática. 

En los últimos cien años, las temperaturas a nivel global se han elevado en 0.8 grados Celsius (1.44 grados Fahrenheit) aproximadamente, sin embargo los científicos esperan que las temperaturas aumenten otros 1.4 grados Celsius y hasta 5.2 grados Celsius para el 2100. Dichos aumentos acelerados en las temperaturas globales podrían diezmar la agricultura mundial, las ciudades costeras y muchos ecosistemas. 

Obama señaló que sus planes estarían bajo la amenaza de intereses especiales y de algunos políticos, quienes podrían argumentar que estas medidas paralizarían la economía y devastarían empleos. Sin embargo Obama aseguró que dichas aseveraciones estuvieron erradas y que esta medida por el cambio climático creará nuevos sectores industriales, producirá empleos en energía limpia, y ayudará a los Estados Unidos a mantenerse a la vanguardia en investigación y desarrollo. 

De hecho, la semana anterior el Presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner (republicano-Ohio) calificó de “locuras absolutas” a los planes de Obama, los cuales todavía tenían que ser puestos en marcha. Asimismo, tres republicanos de Virginia denominaron “una lucha contra el carbón” a las propuestas de Obama, lo que elevaría los precios de la energía. En noviembre del año pasado Obama ganó en Virginia por un 3 por ciento.

 

Marejada causada por el huracán Sandy sobre las costas de Nueva Jersey. La gran tormenta tropical, el huracán más grande jamás registrado en el Atlántico, reanudó el debate sobre el cambio climático en los medios de comunicación y la política estadounidense. Foto: Master Sgt. Mark C. Olsen/Fuerza Aérea de los EE.UU./Guardia Nacional de Nueva Jersey. 

 

 

“No tenemos tiempo para una reunión de la Flat Earth Society (Sociedad de la Tierra Plana),” afirmó el presidente, “meter la cabeza en la arena podría hacerte sentir más seguro, pero no te protegerá de la tormenta que se avecina.” 

Antes de esto, Obama ya había hecho más que cualquier otro presidente anterior por reducir las emisiones de los gases de efecto invernadero, como aumentar los estándares de ahorro de combustible y financiar los proyectos de energía renovable en todo el país. 

Obama también dejó entrever que el gobierno continuará trabajando con cada nación para afrontar los problemas globales. En la búsqueda de fuentes de energía el presidente aseguró: “los países en vías de desarrollo no tienen que repetir los mismos errores que nosotros cometimos.” Él apelaría a la financiación pública para evitar el apoyo a las nuevas plantas de carbón en el extranjero, si no existiesen otras opciones viables o si las plantas utilizan tecnología para la captura del carbón. Recientemente el Banco Mundial hizo un compromiso similar. 

En cuanto al controvertido Oleoducto Keystone, el cual llevaría petróleo de arenas de alquitrán desde Alberta, Canadá hasta la Costa del Golfo, Obama declaró que no le daría el visto bueno al oleoducto si este agrava el cambio climático: “nuestro interés nacional solo servirá si este proyecto no empeora considerablemente el problema de la contaminación por dióxido de carbono.” De acuerdo a la investigación, el petróleo quemado de las arenas de alquitrán emite mucho más carbono que el petróleo convencional. 

“La dura realidad es que la contaminación de carbono se ha acumulado en nuestra atmósfera por décadas hasta ahora, e incluso si los estadounidenses hacemos nuestra parte, el planeta seguirá calentándose poco a poco por algún tiempo más“, Obama continuó diciendo, “basados en la ciencia, los mares seguirán elevándose lentamente y las tormentas se harán más intensas. Es como pisar los frenos de un carro antes de llegar a una parada y luego cambiar a retroceso. Tomará tiempo para que las emisiones de dióxido de carbono se estabilicen.” 

Aún muchos ecologistas y científicos dicen que los planes de Obama no llegarán muy lejos, a pesar de que va en la dirección correcta. 

Saleemul Huq, un alto miembro del Grupo de Cambio Climático del Instituto Internacional de Ecología y Desarrollo, dijo que los planes del gobierno fueron “muy insignificantes y muy tardíos.” 

“Si bien es bueno ver que el líder del país más rico del mundo y más grande contaminador acumulativo prometa al fin tomar cartas en el asunto después de más de una década de rehusarse a hacerlo, el problema se ha vuelto mucho más grande al tiempo que los EE.UU. lo estuvo ignorando,” manifestó. “Por consiguiente, el mundo ahora va a incrementar su temperatura en 4 grados para el año 2100 si todos los países, incluyendo EE.UU., no toman medidas mucho más drásticas en materia de mitigación. El presidente Obama quiere que EE.UU. lidere este esfuerzo a nivel mundial. Su promesa es bienvenida, pero sus acciones aún no están a la altura de lo exigido.” 

Desde el 2005, Obama se comprometió a reducir los niveles de emisión de EE.UU. en un 17 por ciento para el 2020. Aunque se ha presentado una reducción mucho menos ambiciosa que la de la UE, Obama es el primer presidente de los Estados Unidos en establecer dicho objetivo. 

“Como presidente, padre, y estadounidense, estoy aquí para decirles que tenemos que actuar,” declaró Obama. 

 

 

 

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